Ocurrió hace 6 meses en Barcelona:

http://www.20minutos.es/noticia/143045/0/motorista/muerto/barcelona/

En el cruce de las calles Ausiàs March y Roger de Flor. Un furgón de los Mossos d’Esquadra acudía en servicio de emergencia a reforzar a otras unidades en una protesta vecinal (no era prioritario) y colisionó en un cruce contra un motorista. Los agentes se saltaron un semáforo en rojo y al parecer iban bastante deprisa (dicen que 100 Km/h o más), pero con las sirenas puestas. El motorista, que circulaba correctamente, no debió tener tiempo para reaccionar, chocó contra el furgón y falleció. Desconozco si tenía casco o no.

Ahora la jueza que investiga el caso atribuye al agente una falta leve por imprudencia. La familia ha mostrado su “sorpresa” por la resolución de la magistrada, por que la juez defiende que hubiera actuado igual si el imprudente hubiera sido un ciudadano que no fuese policía. ¿Debo interpretar que si me salto un semáforo en rojo en Barcelona y mato a alguien, se me dirá que he cometido una falta leve? ¿Y si encima voy a toda leche? Menos mal que esta señora no juzgó a Farruquito, que “sólo se saltó un paso de cebra”.

Lo de algunas decisiones judiciales manda huevos, con perdón de la expresión. Comprendo que era un servicio de emergencia y que requerían velocidad, pero antes de saltarse un semáforo en rojo, lo mínimo es que hubiesen tenido un poco de cuidado. No es como en un videojuego, que enciendes la sirena y sabes que todos se apartan. La jueza también dijo que los agentes deberían haberse cerciorado de que no había peligro. En ese caso, lo de falta leve, ¿es una broma de mal gusto?

Pues no sólo hubo peligro, además, hubo un muerto. No quisiera estar en el pellejo de la familia de ese hombre.

Fuente: http://www.pacocostas.com