José Parrilla, Valencia
La muerte de motoristas se ha convertido este año en el principal
quebradero de cabeza de la Dirección General de Tráfico (DGT). Las buenas estadísticas de accidentalidad general se ven empañadas y lastradas por las cifras tan negativas registradas en el apartado de vehículos de dos ruedas.

En toda España el aumento de muertos ha sido del treinta por ciento y el 85% de los accidentes se produjeron en carreteras de la red secundaria. Los moteros, por tanto, han expresado su satisfacción por las medidas adoptadas ayer por la Diputación Provincial de Valencia en cuanto a la sustitución de guardarraíles, causantes del 15% de las muertes, pero exigen que se les consulte antes de iniciar los trabajos para centrar la atención en los puntos realmente peligrosos.

Rafael Payá, motero, director del programa de radio «Cien por cien moto» y organizador de las últimas protestas de moteros en Valencia, confirmó que la mayoría de los accidentes se producen en carreteras de la red secundaria y preferentemente los fines de semana. Asegura, así mismo, que los guardarraíles, tal como han denunciado en sus últimas protestas, son el peor enemigo de los aficionados a las dos ruedas, pues causan directamente el 15% de las muertes y mutilan a los que consiguen sobrevivir. Aplaude, por tanto, cualquier esfuerzo de la Administración para cambiar estas protecciones y más aún si se hace en las carreteras secundarias. Ahora bien, pide que antes de iniciar los trabajos se consulte a los propios moteros para que les expliquen los lugares de mayor peligrosidad. De esta manera se multiplicaría su efectividad, dice.

Rafael Payá asegura que las últimas medidas adoptadas en este sentido han servido «para hacerse la foto» y no han tenido demasiados resultados. A este respecto, citó, por ejemplo, los nuevos guardarraíles colocados en la Pista de Ademuz, que, a su juicio, «son peores que los que había» . Es frecuente, así mismo, que estos elementos de protección se coloquen a la entrada de la ciudad, en lugares bien visibles, pero en los que la peligrosidad es mínima. Preguntar a los expertos En su opinión, los criterios que deben seguir los responsables de la Diputación Provincial de Valencia son los de los propios motoristas o «preguntar al SAMU o La Fe por los lugares donde van a recoger los muertos cada fin de semana ».

De esta manera prestarían atención a puntos como Alcublas, la subida a Montanejos o las carreteras de Cortes de Pallás y Cofrentes, que son las que recorren los aficionados a las motos todos los fines de semana y en las que más accidentes se producen.

Rafael Payá, que admitió que en Valencia no hay ninguna asociación de moteros que pueda servir de referente a las administraciones públicas, pidió incluso responsabilidades penales para los gestores oficiales que, haciendo dejación de sus funciones, colocan medidas de protección donde no corresponden o simplemente no las colocan, pues « tienen manchadas las manos de sangre y tienen que pagar por ello ».

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