EFE (Barcelona)
La Generalitat ha pedido la reforma del carnet de conducir para que sean obligatorias las prácticas antes de poder conducir una moto o un ciclomotor y para que prevea un acceso gradual a los carnets en función de la experiencia con el propósito de reducir la alta siniestralidad de las motocicletas en carretera.
Estas medidas forman parte de un paquete de iniciativas en las que está trabajando el departamento de Interior ante la preocupante tendencia al alza en Catalunya de los accidentes de tráfico con víctimas mortales en los que están implicados una motocicleta.
El conseller de Interior, Joan Saura, que ha inaugurado en Barcelona una jornada sobre las experiencias de las víctimas de accidentes de motos, ha asegurado que los accidentes de motocicleta han subido un 100% en el 2007 en relación al 2006, mientras que los de los turismos se ha reducido en un 9%. A falta de los datos del último trimestre del año, la cifra de motoristas muertos en la carretera en Catalunya es ya superior en un 33% a la registrada durante todo el 2006 y arroja un saldo de 68 muertos, frente a los 51 de todo el año pasado.
Para combatir este fenómeno, calificado de "plaga" por Saura, la
Generalitat se plantea tanto medidas de reforma del reglamento del
permiso de conducir como otras que inciden en la formación y la
educación, así como en la seguridad del vehículo.
Acceso gradual y prácticas reales
En el primer caso, Interior ha planteado a Tráfico la necesidad de
endurecer las exigencias para obtener el permiso para conducir
motocicletas obligando a un acceso gradual en función de la experiencia a las diferentes cilindradas, y haciendo obligatorias prácticas reales para acceder a la moto.
En la actualidad, para obtener el permiso A1 --que permite conducir motos de hasta 125 cc-- se realiza una prueba mínima en un espacio cerrado que Interior considera que no permite al conductor demostrar si cuenta con la suficiente habilidad para llevar una moto en condiciones de seguridad por una carretera. Además, la Generalitat plantea que se incorpore una prueba práctica en la obtención de la licencia para conducir ciclomotor, ahora inexistente.
El director del Servei Català de Trànsit (SCT), Josep Pérez Moya, ha explicado que la Federación Catalana de Motociclismo ha cedido los circuitos profesionales de Catalunya para que se puedan llevar a cabo allí las prácticas que necesitan los motoristas.
La Generalitat ha entablado también conversaciones con los fabricantes de motos para promover precintos seguros en las motos y que se cumpla así la normativa de limitación de la potencia para conductores noveles o titulares del permiso A1, así como para controlar mejor que estos aparatos no puedan ser trucados. Pérez Moya ha admitido que es habitual que los mismos fabricantes de motos enseñen al conductor novel la manera de librarse del precinto.
Cambiar los quitamiedos
En el ámbito de la seguridad pasiva de las carreteras, Saura ha
adelantado que el año que viene se invertirá un millón de euros para modificar o cambiar los quitamiedos en las carreteras, que muchas veces son los causantes de lesiones graves en los conductores. Según los datos facilitados hoy por Saura y Pérez Moya, en el 43% de los accidentes de motociclistas registrados en el 2007 en las carreteras estaba implicado únicamente ese vehículo.
Otro detalle importante que se desprende del análisis de los siniestros de este año es que el 42% de las víctimas conducía una motocicleta de gran cilindrada (600-750 cc), la mayoría de los accidentes se produjeron en carreteras secundarias y que más de la mitad de las motocicletas accidentadas (54%) tienen dos o más años de antigüedad. El perfil del motorista accidentado es el de un hombre joven, de entre 25 y 34 años, y que hace 10 o más años que tiene el permiso de conducir A-A1.
Artículo publicado en la web:
http://www.elperiodico.com

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